Introducir un nuevo gato a un hogar con mascotas ya establecidas puede ser un desafío, pero con un enfoque cuidadoso, puedes facilitar una transición tranquila y exitosa. La clave es tomar el tiempo necesario para que todos los gatos se adapten al cambio sin sentir presión ni estrés!
¿Cómo comenzar la presentación?
Primero, asegúrate de preparar un espacio separado para el nuevo gato. Esto podría ser una habitación donde pueda adaptarse a su nuevo entorno sin la presión de conocer a los otros gatos de inmediato. Dale tiempo para aclimatarse y familiarizarse con su nuevo hogar. Es favorable que durante este intervalo se juegue frecuentemente con ambos y se creen juegos que los estimulen tanto física como mentalmente para reducir el nivel de estrés de ambos.
Cuando estés listo para la primera interacción, comienza con el intercambio de olores. Puedes hacerlo frotando una manta o un juguete del nuevo gato con un paño y luego dárselo a los gatos existentes, y viceversa. Esto les permite acostumbrarse al aroma del otro sin contacto directo.
La primera reunión cara a cara debe ser gradual. Deja que se vean a través de una puerta o una rejilla para que se familiaricen con la presencia del otro sin la posibilidad de una confrontación directa. Observa sus reacciones y no apresures el proceso. Es recomendable que durante el proceso se utilicen sprays de feromonas para aumentar la comodidad de los gatos.
Cuando sientas que están listos para estar juntos, organiza una reunión bajo supervisión. Mantén a mano una forma de intervenir en caso de que surjan problemas, y premia a los gatos por comportamientos tranquilos y positivos.
Recuerda que cada gato es diferente, y algunos pueden necesitar más tiempo para adaptarse que otros. Dale a cada uno su propio espacio y refugios donde puedan retirarse si se sienten abrumados. La paciencia es fundamental; es normal que el proceso lleve tiempo.